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Balliol College — Colegio, Centro, Oxford

Balliol College

“Uno de los colegios más antiguos de Oxford — sencillo por fuera, históricamente significativo por dentro”

historic architecture medieval
La reputación de Balliol se basa en la inteligencia, no en la belleza. Afirma ser el colegio más antiguo de Oxford (Merton y University College lo disputan, y la discusión nunca se resolverá), y ha producido más primeros ministros, más premios Nobel y más intelectuales públicos destacados que, posiblemente, cualquier otra institución del país. La arquitectura es modesta —en su mayoría reconstrucciones victorianas que carecen de la grandeza de Christ Church o el encanto de época de Merton. Pero el poder de Balliol siempre estuvo en su gente, no en sus edificios, y si te importa la historia intelectual, este es un lugar sagrado. ## Qué buscar - **El Front Quad y la conexión con el Martyrs' Memorial** — El front quad es sencillo pero cargado de historia. La cruz en la calle frente a Balliol (en Broad Street) marca el lugar aproximado donde Cranmer, Latimer y Ridley fueron quemados en la hoguera. La puerta de madera del colegio supuestamente aún conserva marcas de quemaduras de esos fuegos —aunque esto es casi con certeza un mito que a Balliol le gusta no corregir. - **El Garden Quad** — Atraviesa hasta la parte trasera y las cosas mejoran considerablemente. El garden quad es sorprendentemente tranquilo, y los jardines del colegio se extienden más de lo que cabría esperar de la modesta fachada de Broad Street. - **El Hall** — Menos espectacular que Christ Church o Magdalen, pero la colección de retratos es notable. Busca el cuadro de Adam Smith, quien estudió aquí y lo odió (llamaba a los profesores “ociosos”). ## Visitas Balliol se encuentra justo en Broad Street, frente a la Bodleian, lo que facilita combinarlo con otras visitas. Consulta el [sitio web del colegio](https://www.balliol.ox.ac.uk/) para conocer los horarios de apertura —el acceso es relativamente sencillo y a menudo gratuito. No esperes fuegos artificiales visuales, pero sí lee las placas conmemorativas. La historia aquí es asombrosa incluso para los estándares de Oxford.